Leo Szilard concibió una máquina del fin del mundo, como un dispositivo termonuclear masivo rodeado de cientos de toneladas de cobalto que, al detonar, crearía cantidades masivas de cobalto-60, envolviendo a la mayor parte de la Tierra con la suficiente cantidad de polvo radioactivo para sustentar la inminente extinción de toda la vida en el planeta.
Sin embargo era un experimento mental, una burrada para denunciar las armas nucleares "Szilárd sentía pasión por la preservación de vida humana y la libertad, sobre todo la de comunicar ideas. Esperaba que el gobierno estadounidense, que antes de la guerra se oponía al bombardeo de civiles, no usara la bomba, puesto que el único objetivo posible de un arma
#3 La Fiscalía, que depende de quien depende, pues eso..
Titular alternativo, el PSOE archiva la causa del pendrive del PSOE sobre posible caso de trafico de influencias del PSOE, el PSOE dice que la justicia funciona y eran todo bulos.
#3 Perdón, pero no veo diferencias con la Generación X, a la que pertenezco: la revolución tecnológica al nivel doméstico llegó en mi preadolescencia (finales de los 70, principios de los '80, primeros ordenadores domésticos de 8 bits), completamente abrazada y adoptada a mediados de esa década.
Conocí de pequeño TODO lo que describe para los Xennials, con una diferencia: la generación X más tardía, lo que podría ser asimilable a los Xennials, no son tanto de ordenadores por el conocimiento de su funcionamiento, por su programación, sino por los juegos, igual que es más una generación de videojuegos, con la eclosión de las grandes videoconsolas (MegaDrive, Nintengo 64, DS, Saturn, PlayStation, después XBox).
Están entre la eclosión de la informática doméstica y la eclosión de los… » ver todo el comentario
#3 pues has corrido poco, en catreras que yo he estado si pasa esto ten por seguro que si hace falta se lleva la ambulancia en brazos, lo que pasa que de 35 mil personas siempre puede existir un pequeño porcentaje de cabestros, igual que pasa en festivales conciertos y la vida diaria.
#3 Que tuviera 16 nominaciones es un claro síntoma del nivel cinematográfico que hay. Menos mal que hay excepciones, cada vez menos.
La peñicula se deja ver, sin más. Pero de ahí a Óscar, buf.
Si este chico se ha llevado el Óscar a mejor actor, Edward Norton en American History X, ¿que merecería?
#3 Yo ese estrés me lo ahorro aparcando a tomar por culo y moviéndome en patines o pateando.
Y el que no quiera usar sus músculos puede llevar un patinete eléctrico en el maletero.
#3 Ha sido un proceso que se ha cultivado y pensado mucho. Con dinero de los de siempre. Desde aquellos canales que mirábamos casi riéndonos por los freaks que salían, tipo Intereconomia, hasta la creación de Vox y vuelta de tuerca al PSOE. Son los mismos actores, desde los freaks hasta los Voxeros-peperos de hoy.
#3 Las triptaminas son buenos alucinógenos, lo que pasa es que fumada, como en el artículo, el colocón dura bastante poco, aunque tenga un subidón casi vertical
#3 Yo de momento me he pasado al circuito de salas pequeñas y medianas de Madrid, en el que no mangonean los hijoputas esos. Tiene que ser un concierto que me apetezca mucho si pillo entradas de los ladrones de mierda
Leo Szilard concibió una máquina del fin del mundo, como un dispositivo termonuclear masivo rodeado de cientos de toneladas de cobalto que, al detonar, crearía cantidades masivas de cobalto-60, envolviendo a la mayor parte de la Tierra con la suficiente cantidad de polvo radioactivo para sustentar la inminente extinción de toda la vida en el planeta.
Sin embargo era un experimento mental, una burrada para denunciar las armas nucleares "Szilárd sentía pasión por la preservación de vida humana y la libertad, sobre todo la de comunicar ideas. Esperaba que el gobierno estadounidense, que antes de la guerra se oponía al bombardeo de civiles, no usara la bomba, puesto que el único objetivo posible de un arma
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