El sábado 1 de febrero, agentes enmascarados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos detuvieron en Nueva Jersey a Junior Pena, un influencer brasileño con casi 500.000 seguidores en Instagram. Pena llevaba años defendiendo públicamente las políticas migratorias más duras del presidente Donald Trump, incluso cuando estas políticas se traducían en redadas, deportaciones exprés y criminalización sistemática de personas migrantes. La escena es conocida. El giro, también.