Pocas experiencias vitales se perciben como tan universales, a lo largo de generaciones, como el dolor y la frustración de intentar encontrar ropa que nos quede bien. Las tallas varían enormemente de una tienda a otra. Incluso dentro de una misma empresa de ropa, no hay una talla única. No existen regulaciones ni estándares universales de tallas. En cambio, cada marca tiene incentivos para crear los suyos propios. Cuando cambian las guías de tallas, y siempre están cambiando, las marcas no están obligadas a revelar las actualizaciones.