Senserrich analiza el escandaloso monopolio de Live Nation-Ticketmaster y cómo la administración Trump ha intentado cerrarlo en falso con un acuerdo extrajudicial "de chiste". El pacto impone una multa insignificante que apenas roza el 1% de sus ingresos, dejando intactas las tácticas mafiosas que asfixian a artistas y fans. Los fiscales de 39 estados se han rebelado contra el Gobierno, negándose a aceptar el trato para intentar desmantelar, de una vez por todas, la empresa más odiada de América.