Un estudio reciente relaciona el consumo de carne roja y sus derivados con una mayor prevalencia de deterioro cognitivo. En quienes tienen una mayor ingesta de carne roja, en particular de carne roja procesada, se observa una asociación con un riesgo mayor de desarrollar demencia y presentar una peor función cognitiva. Por tanto, recomiendan reemplazarlos con otros alimentos también ricos en proteínas, como pescado, aves, huevos, lácteos bajos en grasa, frutos secos y legumbres.