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Dilemas conservadores: no se puede querer igualdad laboral, alta natalidad y familias tradicionales sin pagar un precio. La realidad al final siempre presenta la factura
Ante la crisis demográfica, los conservadores suelen rechazar la inmigración masiva y apostar por reforzar la familia tradicional: hogares estables, roles claros y expectativas firmes. En teoría, debería favorecer la natalidad. Sin embargo, esa receta descansa sobre un supuesto caducado: que la familia tradicional encaja sin fricciones con la economía actual. Estar en casa implica perder dinero. La conclusión es incómoda: no se puede querer igualdad laboral, alta natalidad y familias tradicionales sin pagar un precio.
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www.meneame.net/story/solteros-treintena-falla-cupido-busco-hombre-qui
Tampoco se puede querer reducir las emisiones de cambio climatico y que la gente tenga hijos y se multiplique de forma exponencial.
Está claro que el que ha escrito eso nunca ha estado en la casa de Felipe VI, ni en la casa de Santiago Abascal, ni en la casa de Amancio Ortega o Juan Roig.
Se me ocurre solo una manera: el modelo japones, donde las empresas te mantienen en nómina hasta el fin de tus días, aunque sea calentando una silla
Es que la premisa conservadora es que las mujeres prefieren quedarse en casa criando a sus hijos, pero "alguien" les convence por un tiempo de que lo que deben hacer es dedicarse a su carrera profesional, viajar y tener ligues hasta los 40, fecha en la que se arrepienten entre gatos y antidepresivos de haber seguido ese estilo de vida moderno.
Ese alguien es el villano que esté de moda: soros, el socialismo, los judíos, etc.
No quieren ser conscientes que de alguna forma, este sadismo se les va a volver en contra.
Todos estos fachas que van defendiendo el capitalismo y la monarquía y que van atacando a los inmigrantes verán sus pensiones pagadas por inmigrantes por culpa del capitalismo y la monarquía, y por culpa de la aporofobia. Justicia poética, se llama.
La bajada de salarios y la subida de precios de la vivienda obliga a que los gastos del hogar los tengan que costear los sueldos de las dos personas de la pareja.
Eso quiere decir que es mucho más difícil establecerse y por supuesto, tener hijos.
Los horarios horrorosos que tenemos también tienen un efecto nefasto.
La solución es fácil: que las administraciones pongan las condiciones para que todos tengamos vivienda fácilmente, que los trabajos sean más cortos y que un salario dé para mantener a una familia.