Habla de reglas “antiisraelíes”, anticipa problemas de seguridad y vuelve a colocar al festival en un terreno cada vez menos musical. Dentro de la delegación israelí preocupa especialmente que Finlandia termine ganando. No por la canción, sino por lo que implicaría: tener que ir allí el año que viene en un clima que ellos mismos describen como “tenso”. La conclusión es clara: sería “muy desafiante”.“Si Finlandia gana, será muy desafiante para nosotros”, señalan fuentes de la delegación, que apuntan a la “situación tensa con los finlandeses”.