Toda la política antidroga es tan equivocada que la colaboración entre narcos,policías,abogados, jueces e instituciones corrompidas, que nos cuesta miles de millones anualmente,es la que facilita la extensión de las redes del narcotráfico.Estos mismos grupos son los que impiden una política realista basada en la educación y distribución racional y controlada a peticionarios resistentes a todo tratamiento.La política de represión crea marginación, delincuentes,mafias y corrupción en todas las esferas del estado con un costo humano,de recursos y marginación insoportable.
Estaba claro. El debate de la inercia y de lo necesario que era la nuclear surgió desde el minuto uno, minuto en el que nadie tenía información suficiente como para afirmar algo. Era mera propaganda.
Llevamos décadas usando la ketamina como antidepresivo de emergencia sin saber exactamente por qué funcionaba. Ahora un equipo japonés lo ve por primera vez en cerebros humanos vivos: la ketamina reorganiza los receptores AMPA, especialmente en la habénula, esa pequeña estructura que procesa la decepción crónica y aplasta las ganas de vivir. No es magia ni placebo. Es neurobiología visible en un escáner. El 30% de depresivos no responde a nada más. Esto importa.
#38 Creo que tienes un concepto muy erróneo, e infantil, de lo que significa la objeción de conciencia y que realmente lo confundes con el "yo hago lo que me da la gana", traducido a "lo que me dicta mi conciencia".
Los objetores del conciencia antimilitaristas del M.O.C. los 80 y los 90 directamente se negaban a ir a la mili e incluso a hacer la prestación social sustitutoria, afrontando de hecho penas de cárcel. Literalmente iban a la cárcel. Otra gente renuncia efectivamente, sí, a su puesto de trabajo cuando no está de acuerdo con todas o algunas de las consecuencias que dicho trabajo acarrea, renunciando a su gobierno o a su empresa.
Si éstos "médicos" fueran realmente objetores de conciencia, renunciarían a sus plazas, efectivamente,.claro que sí, y se montarían una clínica privada o protestarían para cambiar la ley pero lo harían de ésta manera, abandonando el puesto de trabajo que supuestamente les obliga a hacer cosas dañinas.
Los objetores del conciencia antimilitaristas del M.O.C. los 80 y los 90 directamente se negaban a ir a la mili e incluso a hacer la prestación social sustitutoria, afrontando de hecho penas de cárcel. Literalmente iban a la cárcel. Otra gente renuncia efectivamente, sí, a su puesto de trabajo cuando no está de acuerdo con todas o algunas de las consecuencias que dicho trabajo acarrea, renunciando a su gobierno o a su empresa.
Si éstos "médicos" fueran realmente objetores de conciencia, renunciarían a sus plazas, efectivamente,.claro que sí, y se montarían una clínica privada o protestarían para cambiar la ley pero lo harían de ésta manera, abandonando el puesto de trabajo que supuestamente les obliga a hacer cosas dañinas.
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