Un hombre sirio enterró el sábado a su esposa y a cuatro de sus cinco hijos, muertos en la enorme oleada de ataques israelíes que azotó Beirut esta semana, y les dio sepultura en la provincia de Deir el-Zour, en el noreste de Siria. Los cuerpos, junto con el de su nuera de seis meses de embarazo, llegaron en ataúdes de madera en un autobús procedente de Líbano, con sus nombres garabateados en los costados. Hombres permanecían junto al autobús llorando antes de la procesión fúnebre en la localidad de al-Sour