30 toneladas de plutonio y 40 toneladas de uranio en Zaporijia. Al precio del mercado internacional, eso representaba al menos 150 000 millones de dólares en 2024 (hace 2 años).
El 19 de enero de 2022, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, anunció en la Conferencia de Seguridad de Múnich su intención de derogar el Memorándum de Budapest para dotarse de armas nucleares. Cinco días después de aquella declaración de Volodimir Zelenski, Rusia inició su operación militar especial contra Kiev, en aplicación de la resolución 2202 del Consejo de Seguridad de la ONU. Rusia se planteó como objetivo archiprioritario de su operación militar especial en Ucrania la captura de las reservas secretas –e ilegales– de uranio enriquecido que Kiev venía acumulando. En los primeros 8 días de combates, el ejército ruso ocupó la central nuclear de Zaporijia, la más grande de Europa.
Según el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), quien 3 meses más tarde –el 25 de mayo– abordaba el tema en el Foro de Davos, Ucrania había acumulado en secreto 30 toneladas de plutonio y 40 toneladas de uranio en Zaporijia. Al precio del mercado internacional, eso representaba al menos 150 000 millones de dólares.
El presidente ruso, Vladimir Putin, declaraba entonces: «Lo único que le falta [a Ucrania] es un sistema de enriquecimiento de uranio. Pero eso es una cuestión técnica y para Ucrania no es un problema insoluble.»
En aquel momento, el ejército ruso ya había retirado de Zaporijia gran parte del material ilegalmente acumulado allí. Los combates en la región se prolongaron durante meses. De haber tenido en su poder aquel material, los nacionalistas integristas ucranianos habrían hecho lo mismo que los sionistas revisionistas israelíes están haciendo ahora: habrían exigido cada vez más armamento y, ante una negativa, habrían amenazado con recurrir al arma nuclear, o sea iniciar el Armagedón.
Los cárteles mexicanos existen por que sus vecinos del norte demandan esa droga, para acabar con ellos se debería empezar por las bases del problema y la tienen en su propia casa.
Yo eche pestes a rubiales desde el principio, pero entiendo perfectamente que la gente no tenga porque estar ahi denunciandolo publicamente mas cuando no tienen porque saber nada del caso, es absurdo, aqui la gente en la redes sociales vive en un mundo paralelo donde se maximiza todo.
Como ponen ahi arriba, 4 colgaos en twitter pidiendo explicaciones a nadal, fernando alonso, etc., de porque no han dicho nada. Ya hay que ser anormal para estar ahi vigilando quien ha dicho algo y quien no.
Que este en contra de rubiales, no hace que no me permita ver, que hay montones de gentuza aprovechando este episodio de rubiales para tener réditos o beneficios, ya sea políticos, audiencia, etc, y los mismos imbeciles de twitter haciendo lo mismo de siempre.
En fin, da asco todo, lo que ha hecho rubiales, y algunos aprovechandose de ello. Luego si hay gente honesta de verdad, claro.
Bebiendo un perro en el Nilo
al mismo tiempo corría.
—Bebe quieto—le decía
un taimado cocodrilo.
Díjole el perro prudente:
—Dañoso es beber y andar,
¿pero es sano el aguardar
a que me claves el diente?. ¡Oh, qué docto perro viejo!
Yo venero tu sentir
en esto de no seguir
del enemigo el consejo.
30 toneladas de plutonio y 40 toneladas de uranio en Zaporijia. Al precio del mercado internacional, eso representaba al menos 150 000 millones de dólares en 2024 (hace 2 años).
Relacionada:
¿Es real la posibilidad de guerra mundial?, por Serge Marchand , Thierry Meyssan
www.meneame.net/story/real-posibilidad-guerra-mundial-serge-marchand-t
El 19 de enero de 2022, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, anunció en la Conferencia de Seguridad de Múnich su intención de derogar el Memorándum de Budapest para dotarse de armas nucleares. Cinco días después de aquella declaración de Volodimir Zelenski, Rusia inició su operación militar especial contra Kiev, en aplicación de la resolución 2202 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Rusia se planteó como objetivo archiprioritario de su operación militar especial en Ucrania la captura de las reservas secretas –e ilegales– de uranio enriquecido que Kiev venía acumulando. En los primeros 8 días de combates, el ejército ruso ocupó la central nuclear de Zaporijia, la más grande de Europa.
Según el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), quien 3 meses más tarde –el 25 de mayo– abordaba el tema en el Foro de Davos, Ucrania había acumulado en secreto 30 toneladas de plutonio y 40 toneladas de uranio en Zaporijia. Al precio del mercado internacional, eso representaba al menos 150 000 millones de dólares.
El presidente ruso, Vladimir Putin, declaraba entonces: «Lo único que le falta [a Ucrania] es un sistema de enriquecimiento de uranio. Pero eso es una cuestión técnica y para Ucrania no es un problema insoluble.»
En aquel momento, el ejército ruso ya había retirado de Zaporijia gran parte del material ilegalmente acumulado allí. Los combates en la región se prolongaron durante meses. De haber tenido en su poder aquel material, los nacionalistas integristas ucranianos habrían hecho lo mismo que los sionistas revisionistas israelíes están haciendo ahora: habrían exigido cada vez más armamento y, ante una negativa, habrían amenazado con recurrir al arma nuclear, o sea iniciar el Armagedón.