Medios vinculados al gobierno iraní informan que la Guardia Revolucionaria atacó centros de datos de Microsoft en la región del Golfo con drones kamikaze, justificando la acción en el hecho de que los mismos dan soporte de inteligencia. Este suceso, que ocurre apenas días después de los impactos contra instalaciones de Amazon en los Emiratos Árabes Unidos, confirma una nueva escalada bélica. De este modo, los centros de datos comerciales han dejado de ser intocables, un riesgo sobre el cual ya existían advertencias previas en el mercado.