En los últimos años algunos ayuntamientos han tratado de solucionarlo creando bases de ADN que les permiten localizar a los dueños de los perros y sancionarlos si no se hacen cargo de sus heces. Durante un tiempo recibir una de esas multas sonó a una amenaza lejana, pero en España ya hay consistorios pasando de la teoría a la práctica. El último ejemplo lo deja Tres Cantos, en Madrid.
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El modo operandi era siempre el mismo: el tipejo suelta al perro, el perro sale corriendo y se aleja mientras el dueño pasea. En eso, el animal caga y mea, y por último el hijo de puta del dueño lo recoge ya cagao y meao, como si no hubiera pasado nada, sin mirar atrás.
Yo se la haría comer. Directamente. Me encantaría coger a un puto anormal de estos y rebozarle la caca de su puto perro por la cara y por la boca. Dios, joder, merecerían la pena unos meses de cárcel con tal de darme el gusto.
Prioridades...
Financiado de distinta manera....
Todo el dinero público sale del mismo sitio... Del bolsillo de los contribuyentes...
Me parece una excusa muuuuy mala...
Estarías en contra de las pruebas de paternidad obligatorias?
Adiós, majo.
Sí, estoy en Tres Cantos.
La medida ya lleva puesta bastante tiempo.
suena a amenaza.