Todos creímos que el culebrón de Netflix y Warner ya había terminado, pero lo cierto es que solo acababa de empezar. Y es que ahora toca quizá lo más complicado de todo: conseguir la aprobación de un gobierno estadounidense que no está caracterizado precisamente por su tranquilidad y falta de histrionismo. Hoy, Ted Sarandos, CEO de Netflix, se enfrenta a un subcomité del Senado que tiene en sus manos un documento con el que puede intentar volar por los aires el acuerdo y que Warner no tenga otra que volver a mirar hacia Paramount.
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A mí la interpretación de Disa me mola un montón, por ejemplo. ¿Qué coño importa que sea negra? No me transmite más ni menos por no ser blanca, que es como me imaginaba a todas las enanas hace 25 años (ay) cuando jugaba al rol de la Tierra Media en una ciudad en la que había 4 negros, 6 chinos y un número similar de… » ver todo el comentario
Pues yo me lo he pasado pipa viéndola. Se podría haber hecho muchísimo mejor en casi todo, sí, pero con los años me he vuelto cada vez menos exigente y más disfrutón.
Yo no pienso darles ese placer
Distintas sensibilidades, supongo.
El actor en sí lo hizo bien, dada la basura infecta que era el guión. Me parece un buen actor.
Se puede interpretar como que han tratado de incluir gente de muchas etnias sin que tenga nada que ver con la historia o como que en el casting se han quedado con la gente que les ha gustado, sin hacer caso a su tono de piel. A mí me la suda tremendamente. Disfruté con algunas cosas y puse los ojos en blanco con bastantes otras. Lo de casi siempre, vamos. Lo de menos es el color de los actores.