#4 No debería si no es propaganda o bulos, en los que la inmigración suele ser diana. Como fenómeno social y económico es interesante, y este articulo lo es.
#3 no es una película sobre jazz. El jazz es un vehículo para contar otra historia.
Como señala #4 la película es un thriller psicológico en un contexto de relación de poder.
A mí me parece un peliculón y supongo que tener una opinión tan radicalmente docente sobre Whiplash hace que también sea radicalmente diferente sobre La la land. Qué horror. Jajaja
#4 Llevas dándole todos tus datos desde que nació la WAN. La diferencia está en si les das los datos abiertos en texto plano o lo escondes en tu casa y lo cifras cuando tienes darle si o si tus datos para que lleguen a destino.
¿Separarte de que? ¿De los cables?¿De los satélites? ¿De las antenas de telecomunicaciones?
A mi me daría igual si EEUU sabe que tengo 1000 bombas nucleares, si quiere venir a joderme ya sabe lo que tiene.
#4 Que vergüenza de miseria moral la de esos grupos.
Entiendo que es su medio de vida, pues que se organicen para montar algo alternativo.
Financiar el genocidio y la barbarie asesionazi
no es defendible,
de hecho esa connivencia va a acabar perjudicándonos a todos,
como ya pueden comprobar los de este festival...
#4 A los héroes que combatieron ya se ocupó Fernando VII de humillarlos. Lo primero que hizo fue cargarse todo el trabajo hecho por las Cortes de Cádiz. ¿Qué paso con el Empecinado y con tantos otros que lucharon contra los franceses?
Los herederos ideológicos de estos héroes tienen poco que celebrar, por desgracia.
#4 Pues en el entorno de LinageOS echan pestes del comportamiento de la gente de MediaTek respecto al software libre. No sé si será muy buena idea confiar en los SoCs de esta empresa.
#4 me parece de ser bastante ingenuo creer que todos los extranjeros que combaten en ese guerra son mercenarios. Es una forma muy simplista de ver la vida pero si así eres feliz
#4 no sé quién lo suponía a poco que sepas de dónde vienen, los que formaron Israel no eran los judíos masacrados por los nazis, eran los sionistas que negociaron con ellos