#61 No creas que eso mejora el concepto que se pueda tener de ellos, si votan a quienes precarizan y privatizan la sanidad y eso no lo quieren habrá quien diga "votan mal" o que son rematadamente estúpidos.
#1 Mira que tengo manía a Valladolid por haber crecido allí y si sale el tema, critico totalmente a la ciudad y sus gentes... pero el odio del que hablas es real y es algo distinto a "tener manía", va mucho más allá y es lamentable.
Las causas me imagino que será complicado analizar y acertar con todas, pero está claro que una de ellas es que Castilla y León es una comunidad autónoma totalmente artificial, hay provincias que sí tienen cercanía social, como por ejemplo León con Salamanca, pero pretender que León, Burgos y Valladolid sean parte de una
#95 Me considero de izquierdas y muy de izquierdas, pero la deriva ideológica de la izquierda actual es de traca: alinearse con el independentismo de derechas y católico, políticas que rozan ya el hembrismo, defensa del islam y ataques al catolicismo...
Vendo mi voto: busco partido de izquierdas que defienda la lucha de clases y condene el independentismo y defienda los valores culturales autóctonos y defienda la igualdad de todas las personas sin importar sexo. ¿Es mucho pedir?
Para ser sincera, solo hice ese comentario por tocarle un poco la moral al comentarista al que respondía.
No sé muy bien aún qué opino de esto. A mi Rufián me cae bien y me gusta que en el congreso y las comisiones reparte ostias como panes. Más allá de eso no tengo una opinión sobre él en lo político.
No pensé que esta noticia fuese a ser portada y me acabo de encontrar con todos vuestros comentarios.
#57 Claro, porque hoy en día los dueños de estas redes son todos rojos comunistas que las usan para hacer el bien y jamás de los jamases para interferir en la opinión pública según les convenga
#132 Se percibe el fanatismo en tu comentario que no va acompañado por ningún dato que lo sustente.
De hecho, hasta la campaña judicial contra el gobierno del P$0€ que líbreme Dios de defender, es claro que en su mayor parte se trata de lawfer.
Véase como muestra el bochorno del juicio amañado contra el fiscal general. Solo hay que leer los votos particulares que son contundentes y el desprestigio de ese tribunal se consagrará cuando el constitucional anule la sentencia.
Las empresas privadas pueden ser infinitamente más corruptas y miserables que una empresa pública.
Por ejemplo, solo hay que ver lo que ha ocurrido en el hospital de Torrejón o la gestión de las pruebas de cribado de cáncer en Andalucía.
Y podría estar poniendo ejemplos hasta mañana.
De hecho, todo apunta a que los problemas ferroviarios van a terminar siendo culpa de haber subcontratado a empresas privadas el mantenimiento.
Así que vuelvo a repetirlo: Incluir empresas con ánimo de lucro en la gestión de los servicios públicos es destruirlos y coquetear con el desastre.
Y es HARTO pordiosyltodoslossantos