#11 Algo parecido hizo el Santander con las preferentes que había encasquetado a los abuelos: las canjeó por acciones del Banco justo antes de que perdieran valor.
#17 Si iban con un piolet y cero crampones no iban bien equipados, por mucho que fueran encordados. Por el relato de los hechos no parece un grupo muy preparado, la verdad.
#7#8 No le has dicho que es tu coche y le has preguntado qué es lo más eficiente ... lo normal y correcto es que te diga que lo más eficiente es que empujes el coche.
Igual lo que tienes que hacer es aprender a preguntar.
#1#_2#3#4#5#6 ¿Había quedada hoy de Vox o de la escuela de ADE? Menudos lumbreras.
Cómo se nota que tienen a punto la máquina de la propaganda en redes sociales.
#3 Los turnos de 12 horas son eso, turnos. Y tú los estás equiparando a la jornada normal.
Un trabajador a turnos hace las mismas horas anuales que uno con jornada normal de 8 horas.
Milei acaba de aprobar jornadas de 12 horas al día, todos los días, todas las semanas
#3 Yo en mi antiguo trabajo hacia 64 horas en una semana, trabajaba de lunes a viernes 8 horas y sábado y domingo 12, y después tenia 7 días seguidos libres, el mejor trabajo que he tenido en mi vida
#10aunque siga sumando 40 horas a la semana y las horas anuales que marque el convenio
Vamos a ver: la reforma de Milei no ha cambiado las horas trabajadas a la semana, solo permite que están se puedan distribuir en jornadas de hasta 12 horas, con permiso del trabajador, obviamente, y respetando las horas anuales (que siguen siendo las mismas). Es decir, que si un día trabajas 12 horas, otro día tendrás 4 horas menos. Algo que ya existe en la España de Pedro Sánchez, pero que aquí parece que no es problema. Me pregunto porque´...
#10 Si, claro, pero no es lo mismo hacer 12h en 12 días que en 1
Además, la señora esta (me niego a llamarla periodista) obvia que no es una obligación, sino que la jornada sigue siendo de 8, ampliable hasta 12 si hay acuerdo (pueden ser 8, 9 9.30, 10...)
#3 Desde luego que no, el "español" no existía en aquella época. Ni tampoco fue, por supuesto, rey de España.
España, en aquel momento, significaba exactamente lo mismo que significa hoy en día "península ibérica". No existía la "España" como apéndice de Madrid cuyos cronistas reescribieron la historia para convertir a Carlos V en un rey "de España" que hablaba "español".