En 2014, un año después de publicar uno de los discos más inesperados del siglo, David Bowie recibió un golpe tremendo: cáncer de hígado. Mal pronóstico. El músico inglés entendió que su tiempo se acababa. Tras pasar un década alejado de los focos, Bowie había publicado un año atrás su regreso, The Next Day. Aquel disco, que pilló al mundo por sorpresa, no iba a ser el último. El 8 de enero de 2016, David Bowie presentó al mundo Blackstar. Dos días después murió. Hacer un disco sabiendo que va a ser el último es algo que no se ha dado tanto....