#11 yo vaciaba un bolígrafo bic, calentaba la punta con un mechero y le pegaba una aguja de coser. Llegué a "tatuarme" las desinencias griegas en las uñas
#11 aunque la enfermedad sea congénita los efectos de la experiencia van a mediar con factores hormonales como los niveles de cortisol que van a mediar en cómo evoluciona la enfermedad (y no poco probablemente)
#11 Yo creo que en mi clase nunca pasamos de 40, aunque sí sé de alguna otra que sí. Pero eso no hizo en ningún momento que el profesor no nos conociese a todos.
#11 Y más adelante, en mi infancia de escolar e instituto tuve que pasar por muchos colegios por toda España entre el 82 y el 95 mas o menos en varios años fuimos más de 40 y la media diria que serian unos 35 alumnos.
No creo cursar ningún año con menos de 30 alumnos.
#12 es que hay mucha escoria como dice #11
Conocer a gente que merezca la pena, y elegirla para vivir y convivir requiere un gran acto de reflexión que ni todos ni todas están dispuesto/a a hacer.
#11 Anda que no llevaba yo bolis asi ...ains. Luego descubrí el Word y la letra tamaño 3... chuletas plastificadas y palante.
Mi ruina fue programar la calculadora programable (para eso era, ¿no?) para un examen de trigonometría de manera que, con solo meter los datos del enunciado, realizaba todos necesarios. Me pillaron y me suspendieron.Sigo pensando que debería haberme puesto un 10 por ello.
#11 me da pena tener que rebajarme a este discurso gaslighteniano... pero los perfiles que dices acaso no conceden la posibilidad de mirar quien ha sido?
Acaso hay discreccionalidad en descartar envios por según tus razones, ser controvertido, ser antiguo sin serlo, o que el contenido es flojo?
(Al final me salía más a cuenta estudiar)