#1 Para eso están los discos duros (o las cintas, si quires conservarlos durante mucho más tiempo).
#2#3 No son lo mismo los discos que se compran ya grabados que los que se graban en casa. Los que vienen de fábrica duran muchísimo más. Los de casa, como habéis comentado, en 15 años empiezan a fallar.
#1 lo de cambiar hábitos en patrones de consumo me parece muy complejo en estos tiempos.
Es solo hablarles a la gente con "elle" y les da un parrale, comonpara decirles que deben o no comer. Te vienen todo el mundo de caverna de la derecha a darle la vuelta y ganar más fácilemente la presidencia.
Quizás en tiempos más razonables, pero ahora ..... imposible.
Mira el ejemplo de Alberto Garzón, que sirvió de munición fácil para la derecha. Y eso qie solo dijo um comentario en una entrevista.
#1 Mira si no a Luís del Val. Un mediocre al que premiaron con el premio Planeta... Su "libro" no solo es mediocre sino vomitivo de tópicos y lugares comunes.
#1 A ver si se demuestra que el juez pidió que le mandaran datos reservados a su correo personal de GMail, para después borrar toda la cuenta y cargarse cualquier dispositivo electrónico que pudiera contener pruebas.
Que si se acaba demostrando eso, ojalá que lo condenen con todo el peso de la ley.
#1...más descarada será la absolución.
Eso es lo que se llama poner la tirita antes del golpe. Tu ya has decidido que el juez es culpable y que si no se sentencia eso, es que esta todo amañado.
Táctica de la política habitual.
¿ Y si dejas que las cosas se investiguen ? Si se prueba el delito la filtración, que lo page. Sino, absolución meritoria.
Vox paga con dinero público a su jefe de campaña en Castilla y León, aunque su trabajo es interno del partido y no funciones institucionales.
El sueldo es de 3.725 € al mes, y él no reside en la región, viajando entre comunidades para coordinar el partido.
El partido critica subvenciones y “chiringuitos”, pero usa la misma fórmula para su propio beneficio.
No es ilegal, pero choca éticamente y genera una gran paradoja política.
Es un ejemplo claro de cómo algunos partidos aprovechan puestos institucionales para cubrir necesidades internas.