#3: Y Pincho (el cacto) era el que se dedicaba a pinchar a las mujeres en discotecas.
No inyectaba droga, lo hacía para generar revuelo y sicosis colectiva.
#3 Dices lo que no llevan banderitas, pulseritas, no se les llena la boca con la palabra España, no van de patriotas de boquilla y no traicionan a España a la mínima?
#3 Coincido en que hay que ser muy tonto.
Y, seguramente, no sea muy difícil encontrar a gente que se lo haya tragado... y todos sabemos a que partidos votan esos.
#3 Naturalmente. Porque no se trata de ciudadanos de primera o de segunda, sino de ciudadanos y de gente que no lo es.
En ningún país del mundo un no ciudadano tiene los mismos derechos y prioridades de acceso a ellos que un ciudadano que paga por tenerlos, salvo que el país de origen del no ciudadano del país destino pague tales servicios por él o haya un acuerdo bilateral.
Es exigible una carta básica de derechos para estos inmigrantes irregulares que les garantice unas condiciones igualmente básicas, incluso ampliables si el país destino puede permitírselo; pero NUNCA los mismos, ya que hace el pago de impuestos, tasas o peajes algo superfluo y/o discriminatorio (para el ciudadano de pleno derecho) y fomenta el parasitismo y la picaresca de aprovecharse de gente que cumple.
#3 Bueno, bueno... tu séquito de fans que siempre te aplauden hasta con las orejas con el positivo, por ejemplo, tienen tragaderas para eso y muuuucho más.
#3 De izquierdas seguro que no. Luego dicen que si la izquierda se cree moralmente superior. Hombre, pues, viendo cuál es la prioridad de cada ideología política, sí, lo es.