#1#6 En el código no escrito de la humanidad, incluso en las peores guerras, al médico y al bombero se les respeta. Son lo único que nos separa de ser bestias salvajes. Lanzar una campaña de marketing para convencer a la opinión pública de que quienes salvan vidas bajo las bombas son los malos, es la definición definitiva de bancarrota moral. No les basta con destruir las infraestructuras... quieren destruir la compasión. Quieren un mundo donde ayudar al prójimo sea sospechoso y bombardearlo sea legítimo.
Si tragamos con esto, apagad la luz y vámonos.