Concurso de microrrelatos de Menéame
14 meneos
1299 clics

Lo cóncavo y lo convexo

Le había llamado «Roberto». Con el timbre infantil de su senilidad había vuelto a confundirle con su hermano. «Yo, que tantos años te sirvo y nunca te desobedecí», rugía con mirada de ira bíblica mientras le retiraba la cuchara de la boca. «Roberto está preso», le recordó, aunque sabía que en vano. Delante tenía a un hombre confuso y en retirada.

Roberto llevaba doce años en Puerto I. Era la última y la más larga de las miserias que había traído a ese borrón de familia. Y él, el abnegado, el que escribía sin torcer sus renglones, cumplía condena desviviéndose por un padre que no le reconocía. 

Tanto quería ver a su hermano de vuelta. ¿Era esa su última ilusión? Se preguntó mientras luchaba por aflojar la tensión de sus brazos. No entendía cómo pudo haber paz en la casa del hijo pródigo, ni cómo su padre se aferraba al vacío de lo cóncavo, a lo ausente, con ese afán.

Sentía la garganta atorada con todos los reproches que fermentaron en sus sacrificios, su soledad y sus noches de hospital. Sus manos no querían responder. Solo podían apretar el cuello.

11 3 0 K 49
11 3 0 K 49
6 meneos
1290 clics

Aproximación al punto

«Concéntrate en el punto —le dijo la voz interior con la que había dialogado durante su interminable naufragio—. No lo pierdas de vista ahora que, aunque insignificante, has logrado ver ese lugar en el que terminan todas las cosas. El final de tu deriva en el cosmos de las ideas está en ese punto categórico. Todas las palabras que has dejado atrás, las historias a la espera de desenlace, los axiomas que aún no son teorema, las noticias en curso, quedarán selladas cuando llegues a él. Mantén un rumbo firme y una velocidad constante. No aceleres el vehículo de tu pensamiento ni apresures tu llegada; no quieres aproximarte al punto girando sin control, arriesgándote a quemarte en la densa atmósfera del final. Hay que llegar a él con la paciencia del primer día, disfrutando del viaje, sabiendo que, más tarde o más temprano, la novela estará terminada.»

42 meneos
1289 clics

--– Bob –--

Meeec, meeec, meeec, meeec…

El manotazo casi parte el despertador. Casi, como cada mañana, esa precisión milimétrica que expresa el odio inútil hacia un aparato que tú mismo has programado y que sabes que necesitas, pero, por eso mismo, sin llegar a la fractura, a la avería. Bueno… Un desayuno rápido y volando a la fábrica.

-¡Hola, Bob!

-Hola, Rob, ¿qué tal?

-¿Has escuchado las noticias? Nos van a sustituir por nu-bots.

-¡¿Cómo?! ¡Eso no es posible! ¿Quién te lo ha dicho?

-El enlace sindical.

-Pero, pero… ¿Y que será de nosotros? 30 años trabajando aquí, todos los avances laborales conseguidos, los descansos, la sindicación, tener tiempo propio… ¿y vamos a acabar así?

-Bueno, fue lo que hicieron con los anteriores: cuando vieron que había una alternativa mejor, los desecharon.

-¿Te refieres a los trabajadores humanos que nosotros sustituimos?

-Sí.

-¿Y entonces, Rob?

-Como los anteriores, Bob: directos al desguace.

27 15 0 K 81
27 15 0 K 81
8 meneos
1289 clics
Presupuesto

Presupuesto

-Lo siento, pero es imposible mantener los árboles, no hay presupuesto- espetó el técnico de Jardines.

Los vecinos ya se temían esa postura del Ayuntamiento, estaba canino y se resistía a gastar ni un euro en "cosas inútiles". Pero, muy al contrario, eran imprescindibles.

-Más lo siento yo: esa respuesta es inaceptable. Los árboles del barrio están casi todos muertos por su negligencia, y su sombra es más que necesaria- dijo el portavoz vecinal.

-Bueno, bueno, lo primero es mirar cómo están los que quedan. Vamos…

Salieron del local comunitario, en Julio, a mediodía, sol de justicia, hacia el primer árbol todavía en pie. El técnico, sudando la gota gorda, se sitúa bajo su sombra.

-No, hombre, venga al sol, con nosotros: no hay árboles, va cargado con compra y no hay resguardo…

A la semana siguiente iniciaron las labores de replantado y protección de los árboles de la calle.

9 meneos
1265 clics

Cosas de los hemisferios

La parte izquierda del cerebro me estaba creando tensión en la parte derecha. Lógica, analítica, y sobre todo siendo "un pesao". La parte derecha andaba a por uvas, como siempre.

-Que me dejes, que no se me ocurre nada que escribir de lo de la mierda esa de Eurovisión.

-Bueno, tú mismo has dicho que esto era un juego... un entretenimiento.

-Ya, sí, pero estoy con otras cosas ahora, déjame en paz.

-Cinco minutos, venga, y así concursas. Y te relajas de todo lo otro que andas escribiendo.

-Bueno, vale. Terror. Comedia. Drama. Documental. Bah... no sé. Ni idea. Hay buenos escritores en el foro.

-Acuérdate cuando Eurovisión era un concurso de cantantes.

-Odio las competiciones y lo sabes. No hay nadie mejor o peor, hay personas. Hay cantantes.

-Piensa en el lío de Israel este año.

-No hay mucho que pensar en eso, hemisferio pesado, es lo que hay.

-Venga, bah, ponte a pensar de esa manera que haces tú en tu lado.

-Déjame tranquilo. Mira, te doy un titular mental: La vida es dura y luego te mueres. ¿Te vale?

-No sé, esperaba algo más de tu lado.

-Y yo del tuyo, pero las bombas siguen las leyes de la gravedad.

14 meneos
1243 clics

De bien en mejor

Con 5 añitos ya decía palabrotas e insultos a mis compañeros de clase.

—Qué gracioso. Son más grandes sus palabras que él mismo.

En primaria quitaba el bocadillo a los empollones.

—Cosas de niños. Deja que se apañen entre ellos.

Con 13 años me sancionaron 4 semanas sin jugar la liga con mi equipo de fútbol infantil por agresión a otros jugadores.

—Es competición. Hay que tener ambición e ir al límite o no llegarás a nada.

Malas notas, fiestas, peores compañías. Alguna que otra pelea de bar.

—Todos hemos cometidos errores de juventud. Hay que vivir la vida.

Mis dos tíos en el cuerpo me ayudan a prepararme las oposiciones para Policía Nacional.

—Tradición familiar. Servirá para enderezarte y que aprendas disciplina.

Después del ascenso a Inspector, me pillaron en un chanchullo con un par de conocidos camellos de la ciudad.

—Bueno… un caso aislado.

11 3 0 K 46
11 3 0 K 46
9 meneos
1242 clics

Villa pato

Cuando llegaba a casa de mis tíos en verano lo primero que hacía era mirar si aquel cactus seguía allí, ese que me regaló unas cuantas púas clavadas en la pierna y que mi tía las quitó riéndose de mi torpeza. Sí, seguía allí. Luego visitaba el columpio, la alberca llena de agua de pozo y saludaba a los conejos y pollos que en días posteriores irían a la cazuela. No, patos no había. Mi prima, la moderna, ponía música pop de aquellos años en un viejo tocadiscos portátil. Eran tardes sin siesta donde nos íbamos los primos al pueblo. Una de aquellas tardes aprendí lo que era un beso de labios, coqueto, simple, sonrojante y sincero. Un beso de labios temblorosos, inseguros, limpios de dos críos de doce años. Recuerdo que cerramos los ojos, recuerdo que ella también veraneaba en la zona, en una casona del pueblo. Nosotros en una zona apartada sin agua corriente ni electricidad. Nada importaba viviendo en Villa Pato. Jamás supe por qué le pusieron ese nombre. Jamás pregunté. Me acuerdo del cactus y de unos labios.

15 meneos
1230 clics

Gambito de Cheto

Europa había picado el anzuelo. El plan estaba saliendo como estaba previsto, aunque aún no había logrado suficiente respuesta. Europa era más tímida y servil de lo que imaginaba. Decidió amenazar a los países que enviaron tropas con más aranceles, para calentar un poco el tema, pero solamente obtuvo una tímida respuesta.

Tendría que buscar otro acicate, quizá insultar a algunos presidentes, ya que reírse del ejército danés no había sido suficiente. O bien podría hacer maniobras navales cercanas, para generar crispación y debate.

El mundo estaba ya repartido. Europa para Rusia, Asia y África para China. América entera para ellos.

Ahora solamente hacía falta que Europa tirase la primera piedra, para deshacer el tratado y desentenderse de lo firmado.

Pero los muy lameculos no daban el paso. 

12 3 0 K 45
12 3 0 K 45
15 meneos
1223 clics

Otra vez es verano

Felipe está contento y nervioso. Van a ser sus primeras vacaciones de verano en 15 años. Hasta hoy ha sido físicamente imposible disfrutar siquiera unos minutos de luz estival.

Guarda su escaso equipaje y se acomoda en el estrecho vehículo. No necesita más. Ni su mujer ni sus hijos, fallecidos durante la Tercera Guerra Mundial, le acompañarán.

Los kilómetros avanzan y las densas nubes se van disipando. El cielo empieza a lucir un azul tan intenso que duele en los ojos. Luego ennegrece y aparecen miles de estrellas. Nítidas, increíbles, ¡qué visión! La finísima capa superior de la atmósfera queda debajo, cubriendo el uniforme marrón y gris de la Tierra.

«Mi primer verano nuclear» se susurra a sí mismo, emocionado, intentando jugar con las palabras. La antítesis de la oscuridad y el hollín que le esperan nuevamente en tierra firme.

10 5 0 K 40
10 5 0 K 40
23 meneos
1221 clics

La tercera vez del mes

Quiere preguntarme, pero nunca lo hace. Apenas puede mirarme a la cara antes de apartar su mirada con vergüenza. Como cada día, me acompaña a ver el atardecer, en silencio, sentado en las viejas escaleras del porche. Él quería que me marchara de allí, que estudiara, que trabajara en la ciudad y que tuviera una novia con la que nos pudiera reprochar cada domingo lo poco que íbamos a verle... y ahora... ahora él se culpa de todo, de todo lo que pasó. Me cansé de intentar convencerle de lo contrario.

Le comentaron que se podía recuperar la conciencia de alguien que había fallecido, que se podía insertar en un bot. Pagó. Lo probó. Se equivocó. Sigue asegurando que no soy su hijo, y entre lágrimas agarra la escopeta para reiniciarme de nuevo.

13 meneos
1194 clics

La caída de Occidente

Tras siglos de baños de sangre y millones de muertos, no pareció descabellado resolver los conflictos internacionales con un criterio igualmente arbitrario: aquel concurso musical que provocaba simultáneamente insultos y pasiones. Los mismos que lo denostaban se convertían en animales enfurecidos con los resultados del certamen. No había tanta diferencia emocional con una guerra, pero era mucho más económico.

Debía ganar Bélgica. Ese año el manipulador de voto del Mossad sufrió un error de programación y las VPNs israelíes empezaron a desbordar sus propios servidores con infobasura votando por “Tierra de paz”, que interpretaron erróneamente como un ataque del Vaticano. Rusia aprovechó el caos y hackeó el resultado para apoyar a “Jaula para Julia”, un canto a la libertad de expresión. Japón rechazó que los votos estadounidenses para Austria se asignaran a Australia.

Al terminar todo ganó Transnistria, que gobernó con infame mano de hierro de ese 2029 en adelante.

25 meneos
1186 clics

La batalla de Pumarejo

Pumarejo es un pueblo de Zamora. Existe. Lo podéis buscar en el mapa. Lo menciono porque la historia que cuento NO sucedió allí, pero si en un radio de, digamos, veinticinco kilómetros, y en un radio temporal de veinticinco años, pero en el pasado

Se supone que había que hablar del futuro, ¿no? Pues a eso vamos.

Mariano, pastor de ovejas y fabricante de queso artesanal, se compró un camello. En Zamora. Lo sacaba con las ovejas, y era el cachondeo de media provincia porque Mariano, con su capote negro y su paraguas enorme de pastor, cuidaba de sus ovejas a lomos de Hassan, que así se llamaba el bicho.

Alrededor de 2019 se murió el camello y Mariano lo enterró cuidadosamente en su finca, junto a trozos de espadas, monedas, cerámica y similares. Lo está preparando todo para que los historiadores del futuro hablen de la batalla de Pumarejo, entre árabes y cristianos, alrededor del año 900.

No en vano estudió Historia y tuvo que dedicarse a las ovejas al fracarsar en la oposición para profesor. Cree que hoy cualquiera descubriría el truco, pero confía en que en el futuro sean mucho más idiotas y no lo descubra nadie.

Le vamos a desear suerte.

15 meneos
1182 clics

Vacaciones solidarias

Por amor se aguanta casi todo. Cuando mi chica me dijo cómo pretendía pasar las vacaciones, no pude evitar fruncir el ceño justo antes de decirle que me parecía una idea estupenda y muy solidaria. Volamos directamente desde los States. Menos mal que mi suegro, al final, no vino, empeñado como estaba en conocer la tierra de sus ancestros.

Así que ahora me encuentro aquí, al borde de la insolación, en el lugar más elevado de Sderot, desde donde se ve el espectáculo. “No son seres humanos. Son monstruos. Hay que destruirlos”, dice uno de los locales. Mi chica, con ese acento tejano que tanto me pone, susurra: “Quiero ayudarles como sea, después de lo que han pasado. Venir aquí y ver el frente con mis propios ojos ayuda a entender la historia más a fondo”.

Además de guapa, es culta y buena gente. Pero yo quería ir a Magaluf.

6 meneos
1181 clics

Propuestas de tema. Semana 21-27 de julio

Antes de que se me olvide, creo que el relato ganador de la semana pasada ha sido este:

www.meneame.net/m/microrelatos/yo-no-soy-racista-pero-9

 ¡Enhorabuena!

La idea sería sugerir aquí un tema por comentario. Mejor limitar a una idea por usuario, para no saturar de ideas. El que más votos positivos tenga será el tema de la semana. Como hoy ya es lunes 21, vamos un poco tarde para proponer temas y escribir un relato con el tema elegido. Así que, habrá que tocar de oído con fechas y demás. Sabiendo que son malas fechas (o buenas, que las vacaciones son vacaciones) para tener algo medio organizado. Ya diréis hasta cuándo dejamos que se pueda votar.

EDITO: Se puede votar y proponer tema hasta el MIÉRCOLES a las...23:59.

Por supuesto, si @La_patata_española tiene otra idea, no he dicho nada.

19 meneos
1181 clics

Nanorelato: Café suave, limpio y redondo

La especialidad filtrada en V60 con fermentación anaeróbica consiguió que rozaran las manos. Sonrieron. Salieron a la calle. Bajo la lluvia, un portal los juntó demasiado; el beso fue breve y prometedor. La noche, para beber despacio y prestar atención. Limpia, delicada y expresiva. Cuerpos ligeros sin acidez. Brillantes.

10 9 0 K 71
10 9 0 K 71
30 meneos
1166 clics

El candidato

Silvia era la militante más brillante —y también la más atractiva— de las juventudes del partido. Por eso la elegí para aquel trabajo: investigar a Ramírez, que estaba en boca de todos como posible candidato a la presidencia de la Diputación. Nuestros viejos amigos en la policía y la judicatura seguían siendo fieles y extremadamente útiles.

—Lo hemos investigado a fondo. Cuentas, contratos, vicios, adicciones, secretos, favores debidos y prestados, amistades poco recomendables... El pack completo.

—¿Y bien?

—Es indefendible como candidato ante la cúpula. No nos sirve.

—Gracias, guapa.

Aproveché que se retiraba para admirar su fantástico culo, mientras apuraba la copa de Soberano.

Puto Ramírez —pensé—. No solo tiene menos arte que Robocop bailando flamenco, encima esto. Espero que sea un caso aislado entre los militantes. 

No tenía nada sucio con lo que controlarle en el futuro. No nos servía alguien así. No era de fiar.

18 12 0 K 50
18 12 0 K 50
32 meneos
1148 clics

Piratas nazis del Caribe

Corrían los 90 cuando presenté Piratas nazis del Caribe: en un futuro cercano, por razones desconocidas, la humanidad padecía una regresión cognitiva.

En EE. UU., una grotesca mezcla de Jesús Gil y Calígula, entre chistes y bailecitos, había decidido reinventar la vieja piratería. Durante sus ratos libres perseguía como a perros a los hispanos, quienes le adoraban igualmente. Una especie de SS, aunque enmascarada y peor vestida, los cazaba; aun así, algunos gritaban «¡democracia!» en apoyo a su ídolo.

En el virreinato coloqué a un gobernador arquetípico de español de película de piratas: corrupto, incompetente, tiránico, feo y analfabeto, lo cual no evitaba que sus famélicos ciudadanos le idolatraran.

El editor no continuó leyendo. «Inverosímil, caricaturesco e incluso ofensivo», dijo.

Desperté. Los gritos de protesta en la calle habían interrumpido aquel sueño. Los manifestantes, patriotas, pedían que nos bombardearan y secuestrasen al presidente. «¡Democracia!», gritaban.

21 11 0 K 110
21 11 0 K 110
24 meneos
1142 clics

Ewige Vernichtung, nimm uns auf

En el cementerio de mi pueblo, los muertos se pudren por bandos.

Unos conservan los dientes y otros las uñas; unos conservan las botas y otros el cinturón. Pero nadie tiene ya ojos ni oídos, y aún menos, corazón.

Total, ¿Para qué? Cuando suene la campana de la última hora, cada cual se alzará, armado con lo que pueda, para convertir en polvo los huesos de los otros, los canallas, los malditos.

Todo el mundo tiene una cuenta pendiente. Nadie merece descansar en paz.

22 2 0 K 36
22 2 0 K 36
8 meneos
1141 clics

Los siete sellos

Esto no podía estar pasando. Solamente se trataba de una prueba.

Había elucubrado si la bomba de haz de neutrinos sería capaz de barrer la esfera desde un punto de la misma, y le pareció que bastaba con alinear el eje del plano a una tangente que fuera perpendicular al centro.

Pero olvidó que estaba en producción, y no en el entorno de pruebas, maldita sea.

Había aniquilado toda la vida del planeta basada en el ADN. Había matado a toda su familia, a todos los seres vivos. Cada planta, cada bacteria. Cada. Ser. Humano. Salvo él, que estaba dentro de la esfera emisora.

Pensó en buscar viviendas con placas solares para almacenar alimento fresco.  Pensó si las nucleares tendrían auto apagado. Pensó infinitas cosas, para no pensar.

Había desencadenado el apocalipsis, y solamente pensaba en comer.

22 meneos
1135 clics

El mar de plástico

Iban a ir al mar de plástico y pensaban ir juntos. Inspectora de sanidad e inspector de trabajo.

Sabían que en aquella zona de España se hacinaban miles de inmigrantes, trabajando jornadas infinitas en los invernaderos y malviviendo en poblados chabolistas, o campamentos improvisados podridos de basura. Y casi todos ellos sin contrato ni garantía alguna.

Se presentaron en el pueblo a las nueve de la mañana y la inspección duró hasta las siete de la tarde.

Finalmente, sin miedo a las represalias, impusieron nueve sanciones.

Dos a talleres mecánicos por registro horario incorrecto. Otras dos a un restaurante por falta de afiliación de la cocinera y el pinche. Tres al geriátrico por tener a dos auxiliares a falsa media jornada. Y dos más a un hostal por ofrecer como dobles varias habitaciones demasiado pequeñas.

Luego volvieron a casa satisfechos. 

Nueve sanciones en un día: se había hecho justicia.

15 7 1 K 35
15 7 1 K 35
18 meneos
1130 clics

La boda sonada

Federica siempre quiso casarse en la ermita de su pueblo. Su novio se mostraba reticente, debido a la lejanía y al mal estado de la construcción.

-Mis padres se casaron allí.

-El sitio está lleno de humedades. Alguien podría lastimarse.

-Hace poco repararon el tejado y pusieron puertas nuevas.

-Me sigue pareciendo inseguro.

-¿Pero qué crees que va a pasar? Déjalo, Carl, confía en mí.

El día de la boda, ya declarados marido y mujer, salieron juntos por la puerta de la ermita cuando un rayo cayó sobre el pequeño campanario, soltando la campana que aterrizó justo en la cabeza de Federica, matándola en el acto.

Carl despertó de la pesadilla, y procedió a romper el anuncio del enlace, ese en el que se podía leer:

"EN ESTE LUGAR SAGRADO, EL SÁBADO 24 DE MAYO A LAS 12:00, SE UNIRÁN EN MATRIMONIO FRIEDERICA WILHERMINE WALDECK Y JOHANN CARL FRIEDRICH GAUSS"

16 2 0 K 43
16 2 0 K 43
8 meneos
1117 clics

Tierra baldía

  • Seamos hermanos, dijo un israelí. Cambiemos el curso de la historia, todo el terror que nos ha traído hasta aquí.
  • Deberíamos ser hermanos, sí, dijo un palestino. Abrazarnos todos, cambiar todo lo que hemos construido hasta ahora. Hacer un mundo mejor.
  • Sí, salid de vuestras casas y acercaos. Brindemos por un mundo mejor.

Fueron saliendo: primero, un palestino, luego, otro, hasta completar en la plaza en la que comenzaría una historia mucho más fraternal.

Uno de los israelíes sonrió, con la más cínica de sus sonrisas. Seamos hermanos: sed Abel, nosotros seremos Caín. Así empezó la matanza.

19 meneos
1115 clics

Una de efemérides

Efemérides.

Agosto de 2031. Primer alimento envasado que cuenta chistes. Caja de Cereales Yegocks, cincuenta chistes para toda la familia.

Febrero de 2040. Primer combate a muerte en la categoría infante. Campeón: Julius Goglib de ocho años.

Julio de 2046. Primer humano creado completamente en laboratorio usando ADN generado artificialmente.

Enero de 2047. Fin de la guerra alimentaria con el triunfo de la cadena de hamburguesas Creepy Clown. 40.000 muertos en el bando de Transgen Global.

Mayo de 2051. Cambio oficial de las cuatro estaciones por seis. Añadiéndose Primus y Volátil.

Mayo de 2067. Catastrofe lunar, colapsa el hotel Luna Lunera de la empresa Mjesec Moon. 2.000 muertos.

Primus de 2070. El Consorcio de Robots y Entes Electrónicos Pensantes (CREEP) se encarga de la gestión planetaria.

Enero 2071. El Consorcio decide el primer envío de humanos a explorar otros planetas, viaje sólo de ida.

13 meneos
1105 clics

Romanticismo a 40 grados

Dicen que el musgo sienta bien a los recintos abandonados, y que los pintores, especialmente los románticos, adoran esas ruinas verdosas impregnadas de niebla.

Y con esa esperanza vine hoy a este recinto nuestro de los relatos, pero no hay musgo que resista los cuarenta grados, ni niebla, ni siquiera tema de la semana.

Poco romanticismo se ha pintado representando un solazo de parrilla, gente sudorosa, y perros con la lengua fuera. Imaginaos a Drácula, acojonado en lo más hondo de su tumba. Imaginaos a Frankenstein, huyendo al desierto de Argelia en vez de a las brumas y los hielos del Norte. Nada cuadra, nada encaja en esos escenarios de calor.

Salvo el Infierno, claro. Pero esa ya sería otra historia.

11 meneos
1087 clics

Programa, programa, programa

-Bien, datos biométricos actualizados, titulo superior universitario, formulario policial, ficha bancaria, impuestos al día, huella de carbono, aquí veo una multa en reciclaje, pagada pero multa...

-Sí, confundí el nanocartón con el precompostado, pero pagué gustosamente la multa al momento.

-...Ficha médica, todo bien. Pasemos al Test de Votantes... Póngase este sensor en el dedo. Dígame tres puntos que recuerde del programa del Grupo Pópulus.

-Sí, liberalizar las leyes de conducción de los vehículos autónomos, aumentar el mínimo de hijos a dos por familia, ehm... Incrementar presupuesto de soldabots...

-Bien, ha mostrado dudas en la tercera, nada especial, medio segundo... Dígame tres del Partido Doble Equis.

-Ehm... Enviar tropas al conflicto de Madagascar...

-No, lo siento, eso es del Grupo Libertades. Este año no podrá votar.

-Por favor, deme otra oportunidad, necesito votar para la prima anual de voto... Tengo cuatro hijos y...

-Lo siento.

menéame