Tampoco la pueden desahuciar. Tiene un contrato de alquiler de renta antigua que le garantiza el derecho a quedarse en la vivienda y ha pagado siempre en tiempo y forma. Por eso han empezado las presiones. Desde obras ilegales que no oye, pero nota por la vibración de las paredes, hasta la colocación de una piscina jacuzzi encima de su salón, cuyo techo, que da a una azotea no transitable, carece de forjado y puede venirse abajo por el peso.
El caso de María es el de muchas otras personas que viven de alquiler en edificios codiciados para inversores por su ubicación, pero tiene una peculiaridad. El edificio lo mandó construir su abuelo, Caminos Alfonso Peña Boeurf, y perteneció a la familia hasta que su abuela se lo vendió al Banco Vitalicia. “Se la llevaron de cena, la pusieron contentilla y vendió el edificio sin comentarle nada a su hijo”, cuenta Monike Oggerin, hija de María y bisnieta del promotor.
Por suerte para María, ella ya vivía en esa casa con un contrato de alquiler que… » ver todo el comentario
Qué fácil es soltar trolas, mentiras, bulos..., sólo hay que soltar la primera chorrada con mala intención que te venga a la cabeza; y que difícil es luego tener que andar explicando la verdad, hay que dar datos, información, fuentes y demás.
Pasa lo mismo con las denuncias de abogados cristianos por ejemplo. Van con la primera denuncia chorra que ellos consideren y luego el denunciado a hacer un esfuerzo económico y pérdida de tiempo en los juzgados.
Es más fácil destruir que construir. Es más fácil hacer daño que hacer el bien.
#1 Están hablando de amenazas y amenazantes que llegan hasta la puerta de sus casas. De amenazas de violarlas, matarlas y descuartizarlas. Continuamente. Te querría ver a ti en su lugar, valiente
Es la enésima confirmación de la mierda que tenemos en Madrid, y no podemos decir que cuando consiguió la mayoría absoluta no conociésemos lo miserable que es la muy fruta, tenemos miseria por elección propia, y sólo nos queda protestar y esperar a la siguiente imbecilidad, no tenemos forma de sacarla de ahí ...
El caso de María es el de muchas otras personas que viven de alquiler en edificios codiciados para inversores por su ubicación, pero tiene una peculiaridad. El edificio lo mandó construir su abuelo, Caminos Alfonso Peña Boeurf, y perteneció a la familia hasta que su abuela se lo vendió al Banco Vitalicia. “Se la llevaron de cena, la pusieron contentilla y vendió el edificio sin comentarle nada a su hijo”, cuenta Monike Oggerin, hija de María y bisnieta del promotor.
Por suerte para María, ella ya vivía en esa casa con un contrato de alquiler que… » ver todo el comentario
Pasa lo mismo con las denuncias de abogados cristianos por ejemplo. Van con la primera denuncia chorra que ellos consideren y luego el denunciado a hacer un esfuerzo económico y pérdida de tiempo en los juzgados.
Es más fácil destruir que construir. Es más fácil hacer daño que hacer el bien.