Nada más llegar al país y alojarse en una vivienda que esta familia de churreros tiene en una localidad de la Hoya de Buñol, el padre ya habría tratado de obtener favores sexuales.
#5#1 estas noticias revuelven tanto el estómago que no sé cómo tenéis ganas de chistecitos, solo hay que ponerse un segundo en la piel de la víctima, un segundo
#3 Que el palo lo tendría sucio. O que ofrece porras a tamaño de churros. O que le quiso hacer la rosca. O que si era colombiana le dijo "tú eres chocolate y yo tengo aquí un churro"...
Si fuera al revés, dirían que es violencia vicaria. Como su pareja le niega el sexo, va tan caliente que terminó cometiendo una locura, presa de la falta de autocontrol.
No sé, con la prensa de hoy nunca se sabe