Pues claro que ganas sabiduría con los años y la experiencia. Incluso el más tonto de los tontos es menos tonto a los cincuenta que a los veinte, porque la vida le ha dado algunas lecciones.
Vi actuando a Verónica Forqué en el teatro años antes de que participara en ese estercolero de Masterchef. Nunca me había gustado como actriz, pero cuando vi la obra... madre mía, casi me hace llorar de la emoción. Tenía un papel que empezaba casi cómico, muy en su estilo, pero cambiaba a dramático sin que te dieras cuenta, con gran profundidad. Me impresionó mucho y eso hace que lamentara aún más que esa mierda de programa la llevara a su final.
#3 Un equipo de psicópatas que entrega a miles de haters a su víctima propiciatoria para que proyecten su amargura existencial y su miseria moral.
Son un cáncer de la sociedad. No hay ni que salir de Menéame para encontrarlos a patadas. En cualquier artículo que hable de una nueva película, el nuevo álbum de un grupo, un desarrollo tecnológico, un avance científico, el proyecto personal de alguien... Siempre habrá quien, sin tener la menor idea de qué va la historia o siquiera pararse a leer el artículo, soltará su frasecita de cinco céntimos para acallar esa voz que le dice que él es un inútil incapaz de hacer o entender ni el 1% de lo que critica y pasará al siguiente artículo a continuar con su miserable vida de odio y resentimiento.
#2 Porque nos pintaban a los malos como genios del mal maquiavélicos e inteligentes, no como lo que tenemos ahora, necios y estúpidos con la madurez mental de un niño de 6 años.
Pero no me puedo resistir, fijaros algunas de las preguntas y respuestas del último examen:
- Doctor, ¿seguro que con este antibiótico dejaré de ver fantasmas?
- Segurísimo. Es de amplio espectro.
-Doctor, ¿es grave? -Le voy a derivar al forense.
- Doctor, cual es el diagnostico, pero sea suave - Como se llama la parte interna de la mano? - La palma - Ahi lo tiene.
-Doctor, tengo una tos muy fuerte que no se me quita.
-Le voy a recetar un laxante.
-¡¿Y eso me va a quitar la tos?!
-No, pero le va a dar miedo toser.
-Doctor, ¿qué tengo?
-No lo sabrás hasta que lo pierdas.
—¿ALGÚN DOCTOR EN LA SALA?
—Yo soy doctor en informática.
—¡Este hombre ha fallecido!
—Pues ciérrale las pestañas.
-Doctor, me dan miedo las multiplicaciones.
-¿Por?
-¡¡AAAAAHHHHH!!
—Doctor, vengo a que me reconozca.
—Pues ni puta idea de quién es usted, pero también le digo que los fines de semana me pongo fino.
— Doctor, creo que tengo un empacho de bakalao.
— A ver. Tosa.
— HU-HA
— ¿Desde cuándo le pasa?
— Desde chiquitín-chiquitán-chiquitum-bam-bam-bam…
Tiene madera de presidente. Llevo siguiendo a Carlos desde hace tiempo en programas de TV de estrranjero y aparte de saber hablar en un perfecto inglés y ser un experto en economía, se maneja muy bien, tiene soltura, se le ve cómodo delante de las cámaras, no se altera, es sosegado, no tiene una mala palabra para nadie, no se mete en el fango, es limpió y aseado.y sensato. Calos Cuerpo es el tipo de político, o mejor dicho de no político que necesita este país.
Son un cáncer de la sociedad. No hay ni que salir de Menéame para encontrarlos a patadas. En cualquier artículo que hable de una nueva película, el nuevo álbum de un grupo, un desarrollo tecnológico, un avance científico, el proyecto personal de alguien... Siempre habrá quien, sin tener la menor idea de qué va la historia o siquiera pararse a leer el artículo, soltará su frasecita de cinco céntimos para acallar esa voz que le dice que él es un inútil incapaz de hacer o entender ni el 1% de lo que critica y pasará al siguiente artículo a continuar con su miserable vida de odio y resentimiento.
Pero no me puedo resistir, fijaros algunas de las preguntas y respuestas del último examen:
- Doctor, ¿seguro que con este antibiótico dejaré de ver fantasmas?
- Segurísimo. Es de amplio espectro.
-Doctor, ¿es grave? -Le voy a derivar al forense.
- Doctor, cual es el diagnostico, pero sea suave - Como se llama la parte interna de la mano? - La palma - Ahi lo tiene.
-Doctor, tengo una tos muy fuerte que no se me quita.
-Le voy a recetar un laxante.
-¡¿Y eso me va a quitar la tos?!
-No, pero le va a dar miedo toser.
-Doctor, ¿qué tengo?
-No lo sabrás hasta que lo pierdas.
—¿ALGÚN DOCTOR EN LA SALA?
—Yo soy doctor en informática.
—¡Este hombre ha fallecido!
—Pues ciérrale las pestañas.
-Doctor, me dan miedo las multiplicaciones.
-¿Por?
-¡¡AAAAAHHHHH!!
—Doctor, vengo a que me reconozca.
—Pues ni puta idea de quién es usted, pero también le digo que los fines de semana me pongo fino.
— Doctor, creo que tengo un empacho de bakalao.
— A ver. Tosa.
— HU-HA
— ¿Desde cuándo le pasa?
— Desde chiquitín-chiquitán-chiquitum-bam-bam-bam…
—Doctor, ¿hay algún remedio para conseguir adelgazar?
—Ayuno.
—Pues dígame cuál es.
Vaya flojos.
A ver, que el tío está resultando ser un máquina.