Estados Unidos lleva inmersa en una epidemia de opiáceos desde hace tres décadas. La causa fue un potente analgésico compuesto por opiáceos que prescribían los médicos y que provocó graves adicciones en los pacientes. 800.000 personas murieron por sobredosis, mientras un laboratorio y una familia vendieron y distribuyeron masiva y legalmente este medicamento letal con el que consiguieron exorbitantes beneficios a costa de la salud y la vida de los estadounidenses. La investigación se remonta a los años 90, cuando la farmacéutica Purdue Pharma
|
etiquetas: documental , purdue , opiáceos , drogas , economia
Curiosidad tonta.
Eso es sensacionalismo. Hay un montón de medicamentos letales que se venden legalmente. Es cuestión del uso y las dosis y que los prescriba un facultativo. Sin ir más lejos, en España se utiliza también el fentanilo para el dolor. Y hay pacientes que se pueden tirar meses con los parches.