#1 yo estando alli hice una tortilla de patatas (con cebolla, por supuesto)... bueno, pues cuando llego a la mesa los muy hijos de puta le habian echado mermelada de arandanos por encima
Si es que si no fuera por el mesianismo egolátrico y la absoluta incapacidad de este tipo repugnante para mostrar un mínimo residuo de empatía, con las consecuencia de la enorme cantidad de vidas perdidas estúpidamente con sus delirantes decisiones, consecuencia de un estilo de gobernanza que es una improvisación permanente, sería para descoyuntarse de la risa.
Ni el jefe de Mortadelo y Filemón, el Superintendente Vicente, era la mitad de incompetente que este saco de mierda poseída por la ira, el odio, el racismo y la aparofobia.
#4 La teoría de las ventanas rotas (o teoría del cristal roto) sostiene que si se ignoran los signos visibles de desorden y deterioro en un entorno (como una ventana rota sin reparar), se fomenta el vandalismo, el comportamiento incívico y, eventualmente, delitos más graves. Formulado por los criminólogos James Q. Wilson y George Kelling en 1982, el concepto sugiere que el descuido genera un entorno de impunidad que contagia la conducta antisocial.
#5 a ver si te entiendo. Criticar el regar con dinero publico a una empresa privada en lugar de usar ese dinero para mejorar el servicio e instalaciones públicas no es criticar su inutilidad como político? Entonces ese acto es de utilidad como político?
Creo que el problema que tenéis algunos no son los bulos, sino la ideología de esos bulos.
no me la des en el pecho.
Dámela en el culo
que tengo el bujero hecho.
www.youtube.com/watch?v=L2tdfjyK_2E
Si es que si no fuera por el mesianismo egolátrico y la absoluta incapacidad de este tipo repugnante para mostrar un mínimo residuo de empatía, con las consecuencia de la enorme cantidad de vidas perdidas estúpidamente con sus delirantes decisiones, consecuencia de un estilo de gobernanza que es una improvisación permanente, sería para descoyuntarse de la risa.
Ni el jefe de Mortadelo y Filemón, el Superintendente Vicente, era la mitad de incompetente que este saco de mierda poseída por la ira, el odio, el racismo y la aparofobia.