Dos hermanos leoneses de mediana edad que se metieron en el agua pese a la prohibición se enfrentaron a tres socorristas al ser advertidos por estos e incluso uno trató de llegar a las manos con un salvamento, con algún empujón que otro, aunque fue frenado a tiempo por sus compañeros.
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Si considera que la playa no es apta y pone bandera roja Puede advertir pero en caso de negativa, tiene que recurrir a la policía para la multa.
Que peligto cuando un turista piensa que el controla... Hasta con bandera amarilla he preguntado que problema hay y nadando en aguas abiertas lejos de la costa.
Las banderas están muy bien para advertir pero tampoco hay que llamar palurdos o imbéciles a los que nos manejamos bien en el mar.
Es como si me dejan un coche F1, pues ni se me ocurre montarme pero si fuese un piloto lo haría.
También admito que nadie debería jugarse la vida para rescatar a los que nos va esa marcha.
Pero, si, el peligro del mar no es tan evidente como el que comentaba y alguna gente se puede pensar que si el calvo ese está jugando con las olas o las corrientes, ellos también podrán hacerlo que para eso son mas jóvenes y tienen mas gimnasio.
A lo mejor un F1 acojona a mucha gente pero el mar no.
Y es muy traicionero pero, también, hay que admitir que algunas personas saben que no hay que luchar contra mar, que hay momentos en que es mejor dejarse llevar, que el pánico te puede costar la vida, etc.
Pero, si, casi ningún veraneante medio tiene ese dominio que se adquiere si te has criado en el rebalaje.
Pero cruzar la calle con el semáforo de los peatones en rojo está prohibido. Y si cruzo la calle en rojo, y me viene un poli y me pone una multa, solo me quedan tres cosas por hacer. Callarme, joderme, y pagarla.
Dudas que me entran.
Cada municipio tiene unas ordenanzas que regulan las normas para bañarse en las playas locales, con una sanción de 100 euros y ampliable a los 3.000 euros para quienes estén en el agua con bandera roja o incumplan las directrices de los socorristas.
Informar y avisar a la policía si lo considera necesario. Ahí acaban sus funciones.
Al día siguiente despedidos y puestos a disposición judicial por omisión de socorro, y las familias indemnizadas por el ayuntamiento/gobierno en unos años.
Y si los currelas deciden hacer uso de su humanidad y jugarse la vida, pues una medallita postuma y con suerte día de luto y homenaje en el ayuntamiento por morir ahogados tratando de salvar vidas de cazurros.