El sistema patentado por NGRT lleva años comercializándose en varios países. Se basa en 'escuchar' las vías del tren con unos micrófonos muy sofisticados capaces de detectar, a través de las ondas acústicas, los diferentes tipos de anomalías que pueden surgir (desde roturas de rieles a caídas de piedras u otros objetos), que inmediatamente transmite a los centros de control. «Cada sensor es capaz de cubrir 10 kilómetros de vía. Su pequeño tamaño lo convierte en una solución de muy bajo coste», explica su CEO, Richard Aroe.
|
etiquetas: ngrt , techmark , monitorizado carriles , richard aroe
No me entra en la cabeza que un tren tenga un accidente grave con choque y salida completa de vía, y en la sala de control no les salga directamente una alarma. O que no tengan la posición exacta del tren y dependan de ese sensor por tramos que parece más propio de una maqueta de tren de un niño.