Una nueva generación de bandas como Amposta, Linaje o Drugos construye su camino bajo las enseñanzas de Extremoduro, Los Ronaldos, Platero y Tú o Triana
#5 Me cuesta imaginar que pueda surgir algo más desagradable al oído y más insultante a la inteligencia. Respeto cualquier género musical, me guste o no, pero eso tengo mis dudas que se pueda siquiera considerar música.
#6 Mira que yo siempre he intentado estar un poco al día con tendencias, pero con el trap la verdad es que para mí no hay manera. Entre que me parecen todas idénticas, y que ya el estilo no me convence una mierda al final no hay ninguna que pueda recomendar, o al menos decir que tolero. Y siempre me ha jodido ser el viejo que dice que lo de antes era todo mejor, pero el trap me ha vencido.
#6 eso pensaba yo del "pachangueo" de finales de los 90 primeros 2000 y surgió el reggaeton y mas adelante el Trap... No subestimes nuestra capacidad de destrucción
16 comentarios y ni uno solo ha sido capaz de opinar sobre los grupos del meneo ni recomendar nada.
Yo les he dado una escuchada y, aunque me parezcan buenos, me recuerdan demasiado a grupos de los 90-2000 pero supongo que no soy el público objetivo por que dejé el rock kalimotxero hace como 20 años. Al menos los de Drugos tienen un sonido que tira más a lo indie que al rollito rockero normal.
#17 Linaje para mi han sido un grato descubrimiento desde hace unos meses, me recuerdan mucho a Marea o Sinkope. Son unos chavilenes pero si no se malogran les auguro un gran futuro. De los otros dos no puedo opinar.
Amposta toma el nombre de una calle de San Blas, no directamente de la localidad. Por si alguien cree equivocadamente (mi caso) que son del delta del ebro.
Aunque de seguro que a Rosalía la conoces
Q ostia les daba yo
Yo les he dado una escuchada y, aunque me parezcan buenos, me recuerdan demasiado a grupos de los 90-2000 pero supongo que no soy el público objetivo por que dejé el rock kalimotxero hace como 20 años. Al menos los de Drugos tienen un sonido que tira más a lo indie que al rollito rockero normal.
Pues ni tan mal, oye