Pues ya estaría.
La izquierda ya no pinta nada, no gobierna, no decide, no molesta. Dentro de nada ni representación tendrá. Así que nada: problema resuelto. A partir de ahora todos con vivienda accesible, salarios europeos y condiciones laborales de primer mundo, punteros en tecnología e I+D...
¿Ah, que no?
Vaya.
Pero si llevamos años oyendo que todos los males de España eran culpa de la izquierda socialcomunista bolivariana. ¿Dónde está exactamente? ¿En la habitación con nosotros ahora mismo?
¿Pedro Sánchez comunista? Perdón, Perro Xanxe comunista. Hay que reírse. Ya quisiera el PSOE ser una cuarta parte de la izquierda que fue Olof Palme en Suecia. Claro, Olof lo tuvo “fácil” y apenas tuvo mucho mérito: tenía a la URSS a las puertas de Europa y a la élite económica con el miedo metido en el cuerpo. Cuando hay miedo, curiosamente, aparecen derechos sociales y condiciones de vida dignas. "Dejenle, dejenle hacer" -decían esas elites ante un Olof desatado- "dejenle que sino nos meten los soviets hasta en el jardin".
Pero volvamos a España, ese país infestado —según dicen— de comunistas y feministas radicales.
Castilla y León, ejemplo de… ¿qué exactamente?
Pongamos Castilla y León.
Cuarenta años gobernada por la derecha, pero por algún motivo la culpa del abandono rural, de la emigración juvenil y del desierto demográfico sigue siendo de la izquierda.
Soria, Palencia, Zamora, Burgos… jóvenes huyendo, pueblos vacíos, servicios mínimos. Pero tranquilos: no es por décadas de políticas conservadoras. Es por las feministas bolivarianas invisibles que, al parecer, gobiernan desde otra dimensión.
Menos mal que el PP lleva desde 1987 “salvando” la región. Casi cuarenta años después, el resultado es tan brillante que la única industria estable es la autopista de salida hacia Madrid.
Juan Jesus Posada (PP) en 1987 empezó la reconquista de la tierra de manos sucias comunistas, seguido de Juan José Lucas (PP), Juan Vicente Herrera (PP) y ahora Alfonso Fernández Mañueco (PP) han conseguido frenar en su tierra a esos peligrosos comunistas que han abandonado los pueblos y dejado toda la zona yerma, la España Vaciada. Llena de agricultores y ganaderos que les prometen ser su prioridad "number one" para luego firmar acuerdos de "Mercosur" y lo que haga falta que les dan por culo.
Murcia, tierra liberada
Que decir de Murcia... que hermosa eres sin comunistas... Olé, olé y olé... En 1995 llegaron sus salvadores encabezados por Ramón Luis Valcarcel (PP), seguido de Alberto Garre (PP), Pedro Antonio Sanchez (PP) y ahora el gran Fernando Lopez Miras (PP)... Todos gobernando la región para salvarla de los malvados comunistas bolivarianos.
Y es que Murcia es otro milagro. Desde 1995 gobernada por el PP sin interrupción. Una Arcadia sin comunistas. ¿Resultado? Precariedad, sueldos bajos, dependencia brutal y jóvenes marchándose. Pero oye, sin rojos, que es lo importante.
Galicia: exportadora oficial de juventud
Galicia, gobernada casi ininterrumpidamente por la derecha desde 1990. Un pequeño desliz en 2005, rápidamente corregido. Y es que esta tierra del gran Mariano y Alberto Feijoo ha tenido a sus defensores antibolivarianos desde 1990 con Manuel Fraga Iribarne, aunque tuvieron un desliz en 2005 y el centro socioliberal del PSG junto con independentistas malvados del BNG llegaron al poder... Por suerte, eso duró poco y en 2009 volvió el gran salvador Alverto Nuñez Feijoo al poder para retomar las riendas de Galicia, para ahora dejarselas a su compañero de lucha Alfonso Rueda Desde desde 2022, por lo que ya la estabilidad es total… y también la estabilidad de jóvenes haciendo las maletas rumbo a Madrid.
Ourense y Lugo envejeciendo a velocidad récord, pero nada que ver con el modelo económico. Seguro que es culpa del BNG, aunque no gobierne.
Madrid, la gran excepción… que siempre culpa a otros
Y llegamos a Madrid.
La joya de la corona. La comunidad libre de comunismo desde 1995, donde todo lo malo es culpa de una izquierda que no gobierna desde hace décadas.
Esa gran comunidad que ya en 1995 tomó las riedas el gran Alberto Ruiz Gallardon para después pasarle el bastón del mando a la gran criadora de ranas Esperanza Aguirre, tamayazo por medio. En buenas manos dejó la comunidad con Ignacio Gonzalez, al que los repartidores de Ikea le dejaron 1 millón de euros en su casa por un descuido montando el mueble Hofströmn, el cual dejó que continuara su ruta y guión salvador de comunistas en la comunidad a Cristina Cifuentes, con sus cositas como cualquier ciudadano de bien... ¿quién no ha tenido nunca un desliz en Eroski?... es que los vascos van provocando y uno tiene que robar cremas... Ah, y que decir de un ser de luz como Ángel Garrido... que tipo. No como esos impresentables Podemitas coletosos... Y por fin llegamos a la diosa de diosas... la gran Isabel Natividad Diaz Ayuso... ah que grande es... si es que sin ella la comunidad de Madrid no puede llegar a esos 10 millones de habitantes que pretenden. Porque para eso tenemos a los vasallos anticomunistas de otras comunidades gobernadas por los buenos compañeros del PP y VOX: para que Madrid siga siengo una, grande y libre (y cara y hacinada, con atascos que son la esencia de Madrid, Ayuso dixit), potencia del mundo mundial y acaparadora de todas las inversiones, infraestructuras y servicios de España. España está al servicio de Madrid. Todo el diseño radial que se ha hecho los últimos 40 años tiene que servir para nutrir de savia joven de otras regiones de perdedores, pueblerinos y demás chusma. Madrid no solo crece, absorbe. Y es que ya lo dice su lideresa: "Madrid es España dentro de España. Que es Madrid si no es España". Pero miremos donde indica el dedo: a Catalunya... ese es el problema y el mal de todos los males de España... ah, y ETA que quiere asaltar Euskadi y Navarra.
Así que ahora que la izquierda está fuera, debilitada o irrelevante, supongo que: los alquileres bajarán, los salarios subirán, la vida será más fácil, y seremos la envidia de Europa y todos felices y super contentos.
¿No?
Qué raro.
Eso sí, cuando todo siga yendo a peor, que nadie tenga la desfachatez de pedir autocrítica a la izquierda. Porque para echarle la culpa hay que tener al menos la decencia de que haya gobernado.
Pero nada.
Pues ya estaría.
tronchastiles
ContracomunistaCaudillo
Dene