Waymo, la empresa de coches autónomos de Alphabet, tiene un problema con los robotaxis: si los pasajeros cierran mal la puerta al salir, el coche queda completamente inmovilizado «no puede circular, ni apartarse de la vía». Tan absurda tener coches funcionales completamente parados y sin «trabajar» que han tenido que recurrir a una solución no menos extraña: encargar a los repartidores de Doordash (empresa de reparto y recados urbanos, como Glovo en España) que cierren bien las puertas como tarea pagada. La broma le cuesta 11,25 dólares encargo
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Ya ya, ahora todos lo sabíamos de siempre.
#15 Tal vez también tuvo que ver el Covid.
Cuando alquilas uno de los coches que hay en algunas ciudades, que están aparcados en la calle.
El servicio no termina hasta que dejas el coche aparcado y cerrado.
Basta con que al usuario le corra el tiempo (y el dinero) si no cierra la puerta, para que sean más cuidadosos
Igual que si dejan algún desperfecto en wl coche
Perderían el juicio siempre.